Horas antes de su ejecución, la niña de 8 años se acercó al oído de su madre y susurró: —Mamá, encontré algo dentro de Teddy. Antes de que terminara aquella noche, la ejecución fue suspendida… y un caso que llevaba 5 años comenzó a desmoronarse.

Parte 1

A Elena Mercer le quedaban 14 horas de vida cuando pidió ver a su hija.

No pidió una última cena.

No pidió hablar con un sacerdote.

No pidió otra llamada con su abogada.

Sentada en la pequeña celda del corredor de la muerte de una prisión de Texas, levantó la mirada hacia el guardia y dijo:

-Quiero despedirme de Chloe.

El guardia permaneció inmóvil.

Elena llevaba 5 años diciendo que era inocente del asesinato de Marcus Vance, un poderoso empresario inmobiliario encontrado muerto en su oficina de Austin.