A los 29 años pedí la custodia temporal de cinco hermanos huérfanos: mi propia historia cambió la decisión del tribunal

Tengo veintinueve años. No estoy casado. No poseo una casa lujosa ni una cuenta bancaria abultada. Sin embargo, aquella mañana en el Tribunal de Menores y Familia de Brașov, todo lo que tenía —y todo lo que era— dependía de una sola decisión judicial.

 

Cinco hermanos al borde de la separación

 

A pocos metros de mí, sentados en un banco rígido, cinco niños se aferraban unos a otros con los dedos blancos por la fuerza del apretón. Luca, de seis años, sostenía a Ilinca, de apenas uno. Ana,