Mi Hijo Donó Su Corazón a Una Joven Antes de Morir… Pero La Carta Que Me Dejó Reveló Un Secreto Que Nunca Imaginé

PARTE 2 — EL SECRETO QUE CALEB NUNCA ME CONTÓ

Volví a leer aquella frase varias veces.

“Mamá, hay algo que necesitas saber sobre ella.”

Mis manos temblaban tanto que apenas podía sujetar las hojas.

La mujer que me había entregado la carta permanecía frente a mí, en silencio. Se llamaba Elena. Tenía los ojos enrojecidos y parecía debatirse entre dejarme sola o quedarse a mi lado.

Seguí leyendo.

“Mamá, su nombre es Lucía. Y no es una desconocida para mí.”

Levanté inmediatamente la mirada.

—¿Lucía es su hija? —pregunté.

Elena