Parte 2: El día en que Logan descubrió quién era realmente su vecina

Los guantes de MMA seguían en el suelo.

Negros.

Pesados.

Esperando una respuesta.

Todo el vecindario estaba mirando.

Algunos sostenían teléfonos.

Otros murmuraban entre ellos.

Porque para ellos aquello era entretenimiento.

Un joven campeón amateur contra una madre soltera tranquila que siempre saludaba a los vecinos con una sonrisa.

No sabían que estaban viendo dos mundos completamente diferentes a punto de chocar.

Logan inclinó la cabeza.

—¿Qué pasa, coronel?

Sonrió al decirlo.

Como si la palabra fuera un apodo divertido.

No tenía idea de que era el título que había