Los problemas de los nervios suelen empezar de forma discreta: un leve hormigueo en los pies, dedos que se duermen de vez en cuando o una sensación extraña de ardor que aparece y desaparece. Por eso es fácil ignorarlos. Pero cuando los cambios en la sensibilidad, la fuerza, el equilibrio o la coordinación se vuelven persistentes, pueden indicar que un nervio está irritado, comprimido o dañado.Comida latina
Antes de seguir, una aclaración importante: estos síntomas no significan automáticamente que tengas neuropatía ni otra enfermedad neurológica. Pueden deberse a diabetes,