PARTE 2
Me quedé mirando la fotografía hasta que la pantalla empezó a oscurecerse.
Hao estaba sentado a la derecha de su madre. A su lado había una mujer de pelo largo, con un jersey color crema y una sonrisa discreta.
Delante de ambos, la mesa estaba llena de platos preparados para la celebración.
Mi suegra aparecía inclinada hacia aquella joven, sirviéndole comida con sus propios palillos.
Reconocí el gesto.
Era el mismo que nunca había tenido conmigo en seis años.
Pero lo que más me inquietó no fue la