Tardamos meses.
La casa de Valle de Bravo era propiedad mía desde antes del matrimonio y quedó fuera de la discusión. Otros bienes adquiridos durante esos años se negociaron conforme a nuestro régimen matrimonial y con nuestros abogados.
No intenté dejarlo en la calle.
Tampoco cubrí sus errores.
La empresa reclamó judicialmente parte del dinero pagado a Nortea. Mauricio colaboró entregando información y quedó sujeto a su propio proceso y responsabilidades.
Respecto al documento con mi firma, presentamos la denuncia correspondiente y entregamos el dictamen técnico, los archivos originales y