cámara, llena de vida.
Y en la pared del fondo, detrás de ella, alguien había escrito tres palabras en rojo:
ADRIAN ES EL SIGUIENTE.
PARTE 3 — LA MUJER QUE REGRESÓ DE LA TUMBA
La fotografía en el monitor de seguridad destruyó la última certeza que me quedaba.
Mi madre permanecía en aquella habitación del hospital, viva, sosteniendo a la recién nacida Lily como si nunca hubiera desaparecido bajo un ataúd veinte años antes.
**ADRIAN ES EL SIGUIENTE.**
Esas tres palabras quedaron grabadas a fuego en la pared detrás de ella.