recordaba.
Mi madre.
Isabella Romano.
Observó a Lily, que dormía junto al piano.
Luego me miró.
“Lily no es tu sobrina, Adrian.”
Su voz temblaba.
**“Ella es tu hija.”**
# **PARTE 5 — EL PADRE QUE NUNCA LO SUPIÓ**
Había sobrevivido a emboscadas, interrogatorios en prisión y a la traición de hombres a los que consideraba hermanos.
Nada me había preparado para esas cuatro palabras.
**Ella es tu hija.**
Miré a Lily.
El niño que me había pintado la cara.
El niño que había visto mi soledad antes que nadie.
La niña