Enfermera descubre un plan macabro contra una anciana en la habitación 7 de un hospital kara

fue detenido allí mismo, sin posibilidad de escapar. Le confiscaron la jeringa y, en su maletín, encontraron los documentos ya redactados, listos para ser firmados, con el espacio de la firma en blanco.

Las investigaciones posteriores revelaron algo aún más grave: las inyecciones que aquel hombre le aplicaba a la anciana no eran ningún medicamento. Eran, precisamente, la causa por la cual su estado de salud se deterioraba tan rápidamente y sin explicación aparente.Gracias al valor de una enfermera que decidió no mirar hacia otro lado, la vida de