de sostenerme.
“Yo conducía el vehículo que causó la muerte de tus padres.”
Me desplomé en el suelo.
Diecinueve años antes, mis padres habían muerto en un accidente de tráfico. Yo tenía diez años. La policía me había dicho que el conductor responsable había huido del lugar y nunca había sido encontrado.
La carta continuaba.
Michael escribió que aquella noche no estaba borracho. Trabajaba para una enorme empresa de construcción cuyos directivos lo habían obligado a transportar materiales peligrosos en un vehículo averiado.
Los frenos habían fallado.
Después del accidente,