yo dormía, la cámara del despacho lo grabó abriendo el archivero, fotografiando documentos y haciendo una llamada. El audio era débil, pero una frase se escuchaba con claridad:
—Todavía no. Tiene que parecer natural.
La escuché cinco veces. «Que parezca natural.» No necesité más explicaciones.
Envié la grabación al abogado y acudí a la policía con los resultados del laboratorio y todas las pruebas que había guardado. Ese mismo día salí de la casa sin decirle a Ethan a dónde iba. Me refugié con una amiga.
Por la noche empezaron