PARTE 2: ETHAN LO HABÍA VISTO

Solo conseguí pronunciar una palabra.

—Perdón.

Me abrazó.

—Eras una niña.

—Tenía diecisiete años. Leí tus cartas y nunca te dije que te creía.

Mi madre sostuvo mi rostro.

—Entonces créeme ahora.

Asentí llorando.

La investigación contra Victor continuó.

No hubo una confesión cinematográfica.

Hubo documentos.

Registros.

Testimonios.

Contradicciones.

Y finalmente cargos que tendría que enfrentar ante un tribunal.

Pero antes de que mamá abandonara la prisión ocurrió algo que ninguno esperábamos.

Su nueva abogada recibió una caja procedente del archivo del primer fiscal.

Dentro había notas nunca incorporadas al