PARTE 2: LA MUJER QUE DEJÓ DE ESPERAR A ETHANKARA

y otra vez.

No podía creerlo.

Grace no estaba amenazando.

No estaba actuando por emoción.

Todo estaba preparado.

Abogados.

Auditores.

Accionistas.

Fechas.

Firmas.

Meses de planificación.

—¿Desde cuándo?

La pregunta salió casi como un susurro.

Grace estaba sentada frente a él.

—Desde que descubrí que tu viaje de negocios a Nueva York duró cinco días en una isla privada.

Ethan cerró los ojos.

—Grace…

—No.

Su voz fue tranquila.

Pero firme.

—No me expliques.

Eso lo detuvo.

Porque esa era la primera vez que ella no quería escuchar.

Durante años,