Aquel vuelo a Chicago cambió el rumbo de mi vida

pregunté cuánto tiempo llevaba aquello. Tyler miró a Laila. Después me miró a mí.

—Casi un año.

Sentí que el piso se movía. —¿Cuándo pensabas decírmelo?

—Estaba buscando el momento adecuado.

—¿El momento adecuado para decirle a tu esposa que embarazaste a otra mujer?

—No. El momento adecuado para entregarte los papeles.

Por un instante no entendí. —¿Qué papeles?

—Los del divorcio.

Mason lloraba detrás de mí. Le pedí que se pusiera los audífonos. No quiso. Lo abracé y me erguí. Laila intervino:

—Tyler y yo nos amamos. Vamos a