de descubrirlo todo, él también me perdiera a mí.
Antes de marcharme, apoyé la mano sobre su lápida.
“Ojalá me lo hubieras contado tú mismo”, susurré. “Pero hubo una cosa sobre la que nunca mentiste. Realmente eras mi padre.”
de descubrirlo todo, él también me perdiera a mí.
Antes de marcharme, apoyé la mano sobre su lápida.
“Ojalá me lo hubieras contado tú mismo”, susurré. “Pero hubo una cosa sobre la que nunca mentiste. Realmente eras mi padre.”