fue el más doloroso.
La Fiscalía reabrió el expediente del accidente.
Revisaron el vehículo, las fotografías originales, las llamadas telefónicas y las actuaciones de tránsito.
Encontraron que mi padre había recibido presión por el terreno y que esa información nunca se había incorporado al expediente inicial.
Pero no encontraron evidencia suficiente para sostener que Wade o Travis hubieran causado su muerte.
Cuando Serrano me lo dijo, yo estaba sentada en la misma mesa donde mi padre solía desayunar.
No sentí alivio.
Tampoco decepción.
Sentí cansancio.
—Entonces no sabemos —dije.
—No