Necesitaba sentir que podía lograrlo.
Aunque eso significara caer. Y volver a levantarse.
Una tarde, agotado, vino a verme: “No puedo, mamá. Se merece algo mejor que yo”. Esa frase me rompió. Pero lo miré y le dije: “El hecho de que digas eso es precisamente lo que demuestra que lo estás logrando. Te das cuenta de lo grande que es. Y eso es ser responsable”.
Así que buscamos ayuda. Familia, grupos de apoyo, servicios sociales, pero esta vez con un entorno real a nuestro alrededor.
Poco a poco, encontramos