Durante todo el vuelo, mi exmarido multimillonario se burló de mí porque creía que había terminado sola y sin nada. Al aterrizar, 3 niñas salieron de un Bentley, corrieron hacia mí gritando: —¡Mamá! Entonces él contó sus edades… y dejó de respirar.

la mesa.

Las niñas dentro de incubadoras.

Tan pequeñas que entonces cada una cabía entre mis manos.

Él apartó la mirada.

—Nunca me lo dieron.

—Pero tú contrataste a esas personas.

—Sí.

No intentó escapar de la responsabilidad.

Eso, al menos, era nuevo.

—¿Y el cuarto?

Mauricio sacó otro sobre.

—Cuando cumplieron 1 año.

Asentí.

—Fue la última vez que intenté contactarte.

Dentro había otra fotografía.

Las 3 sentadas frente a un pequeño pastel.

Mauricio la sostuvo varios segundos.

—Mi abogado escribió una nota en el expediente.

—¿Qué decía?

Su