la mesa.
Las niñas dentro de incubadoras.
Tan pequeñas que entonces cada una cabía entre mis manos.
Él apartó la mirada.
—Nunca me lo dieron.
—Pero tú contrataste a esas personas.
—Sí.
No intentó escapar de la responsabilidad.
Eso, al menos, era nuevo.
—¿Y el cuarto?
Mauricio sacó otro sobre.
—Cuando cumplieron 1 año.
Asentí.
—Fue la última vez que intenté contactarte.
Dentro había otra fotografía.
Las 3 sentadas frente a un pequeño pastel.
Mauricio la sostuvo varios segundos.
—Mi abogado escribió una nota en el expediente.
—¿Qué decía?
Su