caída.
Hay personas que confunden tu amor con debilidad, tu silencio con derrota y tu confianza con permiso para traicionarte.
Pero también hay manos pequeñas que te sostienen cuando el mundo entero te suelta.
Hay voces que te llaman desde la oscuridad.
Y hay madres que, incluso cuando todos las dan por muertas, encuentran la fuerza para volver por sus hijos.