Todo el mundo que Desmond quería impresionar.
Un auto negro entró lentamente por el camino.
Yo bajé primero.
Llevaba un vestido sencillo.
Elegante.
Nada exagerado.
Después bajaron Sofía y Leo.
Cada uno tomó una de mis manos.
Escuché murmullos.
Desmond estaba frente al altar.
Camila a su lado.
Cuando me vio, sonrió primero.
Después vio a los niños.
La sonrisa desapareció.
Caminamos por el pasillo.
Me detuve frente a él.
—Gracias por invitarme.
—Rosalía…
Levanté una mano.
—Antes de que continúes con la ceremonia, necesito aclarar algo.
Desmond frunció el