No porque fuera nueva.
Porque era exactamente lo que siempre hacía.
Cuando era niña.
Cuando era adolescente.
Cuando me convertí en adulta.
Charles Baldwin siempre convertía mis sentimientos en una debilidad para que nadie escuchara mis palabras.
Pero esta vez había cometido un error.
Había olvidado que ya no era una niña.
Samantha llegó veinte minutos después.
No vino sola.
Traía una carpeta negra y un hombre mayor con traje gris caminaba junto a ella.
—Victoria —dijo al verme—. Él es Thomas Reed. Trabajó con Lucas durante ocho años.
Mi