por eso, cuando Carmen le pidió que abriera la puerta del departamento, Lucía dejó las llaves sobre la mesa y fue a hacerlo.
Carmen salió por voluntad propia.
Esta vez, nadie tuvo que prometerle que volvería a entrar.
por eso, cuando Carmen le pidió que abriera la puerta del departamento, Lucía dejó las llaves sobre la mesa y fue a hacerlo.
Carmen salió por voluntad propia.
Esta vez, nadie tuvo que prometerle que volvería a entrar.