tomada sin reflexión ni estrategia, puede afectar seriamente la salud emocional, la dignidad y la autonomía de quien envejece. En la actualidad, envejecer bien no significa depender, sino diseñar conscientemente el propio bienestar.
La autonomía: la base de una vejez saludable
Mientras exista salud física y claridad mental, vivir en el propio espacio es el mayor acto de amor propio. Mantener la autonomía no es sinónimo de soledad, sino de libertad. Decidir a qué hora levantarse, qué comer, cómo organizar la casa y a quién recibir no son detalles menores: