los testigos y los objetos relacionados con Miguel para elevar las sospechas a cargos que no dejaban lugar a eufemismos.
Cuando se presentó la acusación por asesinato, la ciudad apenas se percató.
Hay historias tan privadas y terribles que nunca llegan a ser un espectáculo público. Unos cuantos artículos locales. Un reportaje regional. Una fotografía de Miguel entrando al juzgado con un traje que no podía salvarlo. Su rostro estaba más delgado. Envejecido. Despojado ahora de toda la aparente normalidad que había mantenido durante años.
No viste nada de eso