pesada puerta de roble para siempre, sabiendo que la labor más importante de mi vida —la sanación de mis hijos— apenas comenzaba.Chapter 5: El santuario y las cicatrices
Cuando una infección parasitaria masiva se extirpa de forma violenta y agresiva del organismo, este no vuelve a la normalidad de inmediato. Experimenta una purga radical, dolorosa, pero en última instancia necesaria. La fiebre cede, las toxinas se expulsan y el huésped emerge transformado, más fuerte y protegido contra futuros ataques.
Las consecuencias del ataque fueron apocalípticas, rápidas y, según los