PARTE 2: EL HEREDERO QUE NUNCA EXISTIÓ KARA

alguien esperara de ella.

Y cuando Lily crezca, algún día le contaré toda la verdad.

No para enseñarle a vengarse.

Sino para enseñarle a reconocer el momento exacto en que debe dejar de rogar por amor.

Porque la mayor victoria no fue ver a Grant palidecer frente a todos.

Fue mirar a mi hija en brazos y comprender que la niña que él llamó “inútil” había sido, desde el principio, la persona más valiosa de mi vida.