Mi padrastro invitó a mi madre y a mí a una piscina privada… Pero cuando lleguékara, él era el único que estaba allí — mi madre había desaparecido… y él ya había cerrado la puerta con llave kara

Nos vemos mañana.

—Tú enviaste ese mensaje desde su teléfono, ¿verdad?

Me miró.

—Sí.

Sentí un escalofrío recorrerme el cuerpo.

—¿Usaste su teléfono?

—Lo dejó en casa.

—¿Y pensaste que fingir ser ella era normal?

—No. Pensé que era la única forma de conseguir que vinieras.

Negué con la cabeza.

—Eres increíble.

Volví a girarme hacia la puerta.

—Ábrela.

—Por favor. Hay algo más.

—No me importa.

—Te importará.

Algo en su voz me detuvo.

Volví a mirarlo.

Ahora estaba mirando al suelo.

—Tu madre no sabe que te pedí