con el disco guardado en la mochila de mi hijo.
Esa misma tarde, dos hombres forzaron la puerta trasera. Adentro no estaban mis cosas: estaban tres policías esperándolos. Una hora más tarde detuvieron al tercero, el que se hacía pasar por amigo de Gabriel, en un auto estacionado a dos cuadras de la escuela. En su baúl había una carpeta con recortes de obituarios, fotos de casas y nombres de niños.
Por qué Marcus se dio cuenta
Unos días después volví a la barbería para agradecerle a Marcus. Me contó