serán tres meses, hija. Como máximo. Apenas nos recuperemos, nos iremos.
Le creí.
Porque quería ser la clase de hija que cree en su madre.Sí, fue mi primer gran error.
Ellos ocuparon la habitación principal porque mi padre decía que subir escaleras le hacía daño.
Nunca pagaron renta.
Nunca pagaron los servicios.
Nunca compraron comida… salvo botanas para
recibir a sus amigos.
Usamos mis plataformas de streaming.
Mi detergente.
Mi asador.
Mis muebles del patio.
Y, con el tiempo, incluso mi tarjeta de crédito.
Esa tarjeta era para emergencias.