PARTE 2: LA FIRMA OCULTA

Mi padre cerró los ojos.

—Esteban tenía deudas.

Sentí un vacío en el estómago.

—¿Mi hermano?

—Había firmado varios préstamos después de separarse. Pensamos que podríamos ayudarlo.

Miré a mi madre.

—¿Y pusieron mi nombre como garantía?

Nadie respondió.

Eso fue suficiente.

Guardé el documento en mi carpeta.

—Voy a llevar esto con Sofía.

Mi madre se levantó de golpe.

—¡No puedes hacer eso!

—¿Por qué?

—Porque destruirías a tu hermano.

La miré durante varios segundos.

—¿Y ustedes pensaron que era correcto destruir mi historial financiero para salvarlo?

Mi padre