Le pedí a mi vecino tres veces quekara dejara de tirar bolsas de té a mi balcón, pero no se rió por mucho tiempo kara

ti, probablemente. ¿Qué pasa entre nosotros en el medio?”. Miró su copa.

“Era horrible con las bolsas de té”, dijo. “Estaba descuidado para empezar y luego, cuando llegaste, estaba en medio de algo que no sabía cómo explicar y lo saqué en la dirección equivocada”.

– Sí -dije-.

“Tenías toda la razón”.

– Sí.

“Y luego todavía mencionaste los paquetes”.

– Sí.

Él sacudió la cabeza.

– ¿Por qué?

Pensé en cómo responder a esto.

“Porque tener razón sobre las bolsas de té no significaba que todo lo demás tuviera que parar”, dije. “Son