reconstruir mi vida sin quien no supo acompañarme.
La esperanza de volver a escuchar una risa que hoy es el centro de mi mundo.
Aquella pulsera, y las palabras de la anciana, se convirtieron en el símbolo de una verdad que se abrió paso a través del error, del silencio y del dolor. Una verdad que, contra todo pronóstico, me devolvió a miEsta historia está inspirada en hechos y personas reales, pero ha sido adaptada con fines creativos. Los nombres, personajes y detalles fueron modificados para proteger la privacidad de