enseñártela después de firmar.
Los ojos de Ethan bajaron hacia mi bolso actual, como si pudiera ver el de aquella época.
—Entonces ¿qué pasó?
—Te pregunté si alguna vez me habías amado.
Su rostro perdió color.
—Laura…
—Me dijiste que no hiciera preguntas infantiles.
Recordó.
Lo vi.
—Después dijiste que Vanessa te necesitaba.
—Yo…
—Y me pediste que no hiciera el divorcio más difícil de lo necesario.
Ethan apretó las manos.
—Eso no significa que tuvieras derecho a ocultarme…
—No estoy diciendo que mi decisión fuera perfecta.
Lo corté.
—Estoy