de mi bolso.
Y mientras él hablaba, recordé las palabras de Daniel.
Richard y Victoria estaban implicados.
Apreté el bolso contra mi pecho.
Richard miró el movimiento.
Su sonrisa desapareció.
—¿Qué llevas ahí?
Di un paso atrás.
Y por primera vez desde que había entrado en aquella familia comprendí algo que Arthur había sabido desde el principio.
La boda nunca había sido el final de su plan.
Había sido el comienzo.