—Más del doble del valor real.
Daniel se quedó inmóvil.
—¿Quién hizo la oferta?
Ethan sacó el teléfono.
Abrió un correo.
Lo dejó frente a nosotros.
Leí el nombre.
No lo reconocí.
Pero Ethan sí.
—La empresa es solo una fachada.
—¿Quién está detrás?
—No lo sé.
—¿Y después de rechazarla?
—Tres semanas más tarde empezaron los rumores.
Sentí un escalofrío.
—Entonces alguien quiere quedarse con tu empresa.
—Sí.
—¿Y está intentando hundirla para comprarla barata?
Ethan asintió.
Daniel se inclinó hacia adelante.
—¿Tienes pruebas?
—Todavía no.
—Entonces búscalas.
Ethan