me dejó una verdad que nunca volví a olvidar:
cuando formé una familia con Wendy, mi responsabilidad dejó de ser creer ciegamente a la familia de la que venía.
Era proteger a la familia que había elegido construir.
me dejó una verdad que nunca volví a olvidar:
cuando formé una familia con Wendy, mi responsabilidad dejó de ser creer ciegamente a la familia de la que venía.
Era proteger a la familia que había elegido construir.