detenido cuando tenía veintitrés años.
No por violencia.
Por falsificación de documentos dentro de la empresa donde trabajaba.
—¿Alejandro estuvo detenido?
No podía creerlo.
—¿Usted no sabía?
Negué.
Pasó cuatro meses en prisión preventiva.
Finalmente se declaró culpable de un delito financiero menor.
Según la carta, había firmado documentos falsos a petición de su jefe.
Su condena no fue larga.
Pero Patricia utilizó aquello para obtener custodia exclusiva.
Después amenazó con exponerlo cada vez que intentara acercarse.
Alejandro escribió:
“Fui cobarde. Me convencí de que alejarme era protegerte de un