Me senté.
Él permaneció de pie.
—El año pasado decidí intentar encontrarlo.
—¿Cómo?
—Primero hablé con tu tía.
Eso me sorprendió.
—Claire no sabía quién lo había comprado.
—No.
Evan tomó la fotografía de mis manos.
—Pero recordaba el nombre de la casa de subastas.
El negocio ya había cerrado.
Evan siguió buscando.
Encontró registros antiguos.
Después localizó al dueño anterior.
Después consiguió el nombre del comerciante que había comprado varias piezas de aquel lote.
La búsqueda terminó llevándolo hasta Rebecca Hale.
Rebecca había trabajado durante años con la sociedad