Parte 2: La heredera que fingió caer descubrió la traición más grande

El océano parecía interminable.

Flynn colocó una mano en mi espalda.

—¿Sabes algo?

Me detuve.

—¿Qué?

Suspiró.

—Pensé que sería más difícil.

Lo miré.

—¿Qué cosa?

Por primera vez dejó caer la máscara.

—Despedirme de ti.

El silencio fue absoluto.

Entonces escuché pasos detrás de nosotros.

Aidan.

Fiona.

Todos sonriendo.

—Es una pena —dijo Fiona—. Eras una chica tan ingenua.

Mi corazón se endureció.

—¿Eso creen?

Flynn frunció el ceño.

—¿Qué dijiste?

Di un paso atrás.

—Que cometieron un error.

Él soltó una risa.

—¿Cuál?

Levanté mi teléfono.

—Pensar que