la vergüenza a la codicia
Eleanor explicó, entre lágrimas, que les habían dicho que nadie había sobrevivido al accidente. Habían enterrado un ataúd vacío y llorado a la niña durante treinta años. Richard reveló que la buscó durante una década sin descanso.
La reacción de Julian fue inmediata: la vergüenza dio paso a una codicia evidente. Intentó abrazar a Elena y jurar que siempre la había tratado «como una reina». Ella dio un paso atrás y, con la voz firme, le recordó frente a todos que apenas una hora antes