PARTE 2: EL PASADIZO QUE MI MADRE LLEVABA AÑOS OCULTANDO

cosa.

—¿Qué?

Catherine empezó a llorar.

Esta vez no parecía una actuación.

—Cuando la trajiste a casa por primera vez, la reconocí.

—¿De dónde?

—De su madre.

Subí corriendo al dormitorio de Catherine.

Ella gritó detrás de mí.

—¡Andrew, no!

Abrí cajones.

Armarios.

Cajas.

Hasta encontrar un álbum antiguo.

Dentro había una fotografía tomada frente a nuestra casa.

Mi madre tendría unos veinticinco años.

A su lado había una mujer joven.

En sus brazos sostenía un bebé.

Detrás habían escrito:

“Catherine, Elizabeth y Sarah. 1996.”

Me quedé helado.

—¿Sarah estuvo