Sentí un escalofrío.
—¿Por qué?
El hombre hizo una pausa.
—El señor Harris me pidió que le entregara unos documentos.
En ese momento pensé que todo había terminado.
O me iban a despedir.
O estaban intentando hacerme firmar algo relacionado con lo ocurrido la noche anterior.
A las once, yo ya estaba sentada en la oficina del abogado.
Colocó sobre el escritorio el mismo sobre negro.
Lo reconocí inmediatamente.
—¿Qué es esto?
—Ábralo.
Lo que pasó después, léelo en los comentarios ‼️👇‼️👇
Dentro no había ninguna carta personal.
Ninguna propuesta indecente.