rio entre lágrimas.
Luego volvió a mirar la fotografía.
—Me parezco a ella.
—No —dijo Linda—. Te pareces a Cindy dos días después de una cirugía.
Mamá bajó el espejo.
—He pasado toda mi vida preguntándome si a mí también me pasaría.
Papá se arrodilló frente a ella.
—Cuando el cirujano dijo «masa», lo único que pude ver fue a tu madre.
—Yo también —dijo mamá.
—Pensé que te estaba protegiendo.
—No puedes protegerme de tener miedo.
—Lo sé.
—No. Ten miedo conmigo. No tengas miedo por mí y decidas