Un vestido blanco, una segunda oportunidad

la gente se entera, nuestra familia no sobrevivirá a la vergüenza.

Así fue como aprendí que el silencio era más importante que mi dolor.

Así fue como aprendí que el mundo prefiere proteger las reputaciones, no a los niños.

Y como guardé silencio, decidió que yo era culpable.

 

Abandoné el pueblo para salvar mi vida. Han pasado los años, pero el pueblo no lo ha olvidado.

A donde quería

que iba, sentía las miradas. Cada susurro me recordaba la mañana en que Daniel se fue. Cada mujer que me