Parte 2: EL HOMBRE QUE CREYÓ HABER GANADO DESCUBRIÓ DEMASIADO TARDE QUIÉN TENÍA EL VERDADERO CONTROL

estar solos.

No sabían que la cámara de seguridad de la sala privada también registraba el audio.

La voz de Marisol sonó con absoluta claridad.

—En cuanto termine el trasplante, la echamos.

Thaddius respondió sin levantar la vista de unos documentos.

—Era la única compatible con mamá.

Su madre añadió con una sonrisa.

—Nunca pensé que esa muchacha fuera tan útil.

Sentí un escalofrío.

No porque me sorprendiera.

Sino porque, por primera vez, ya no tendría que demostrar lo que llevaba años soportando.


La doctora deslizó el siguiente documento.

—Pero