normales —continuó Santiago—. No había evidencia de infertilidad femenina.
Rodrigo dio un paso atrás.
—Entonces ¿por qué nunca quedó embarazada?
La notaria abrió otra carpeta.
—Porque alguien sustituyó parte de los estudios.
Vanessa apretó al bebé contra su pecho.
Uno de los agentes la observó.
—Señora Córdova, necesitamos que permanezca aquí.
Ella palideció.
—Yo no hice nada.
Elisa la miró.
—Todavía no te acusaron.
Vanessa cerró la boca.
Santiago sacó otra hoja.
—También encontramos que varios análisis atribuidos a Rodrigo Alcázar nunca se realizaron en este hospital.
Rodrigo dejó de