por la carretera, cerró la puerta principal.
Entonces escuché el clic de la cerradura.
Y por primera vez, dijo una frase que todavía hoy recuerdo palabrapor palabra…
La continuación de la historia está en los comentarios
La frase era sencilla.
“Nadie va a salvarte este fin de semana.”
Recuerdo haberme quedado paralizada en el pasillo.
Todavía era una niña, y no tenía las palabras necesarias para comprender correctamente lo que estaba ocurriendo. Lo único que sabía era que, cuando mamá no estaba en casa, no me sentía segura cerca