y mantenimiento del yate.
Finalmente llamé a la marina.
“Soy Elena Hayes, propietaria legal del Sea Monarch.”
“Sí, señora Hayes.”
“A partir de este momento no autoricen combustible, suministros, mantenimiento ni pagos cargados a ninguna de mis cuentas.”
Hubo un breve silencio.
“Entendido.”
Regresé junto a Chloe.
A las 7:22 de la noche mi teléfono comenzó a vibrar.
Ryan.
Rechacé la llamada.
Volvió a llamar.
Rechacé otra vez.
A las 8:11 tenía 37 llamadas.
A las 8:34 eran 68.
Crianza de los hijos
A las 9:02