facilita el desplazamiento sobre arena y, dependiendo del modelo, permite acercar a la persona de manera controlada hasta el agua.
No reemplace la supervisión ni las medidas de seguridad, pero puede hacer que la experiencia resulte mucho más accesible.
LA ACCESIBILIDAD VA MUCHO MÁS ALLÁ DE UNA RAMPA
Cuando se habla de accesibilidad normalmente se piensa en edificios, aceras o estacionamientos. Sin embargo, los espacios recreativos también forman parte de la vida cotidiana.
Una playa accesible debería contemplar desde el estacionamiento y los baños hasta el recorrido necesario para acercarse